domingo, 22 de mayo de 2016

La aguja siempre será más valiosa que el pajar

“La información es poder” Sir. Francis Bacon

En la historia de la humanidad se ha relacionado el acceso a la información con el acceso al poder. No obstante la relación que existe entre información y poder ha cambiado con la misma frecuencia que acaban e inician las eras en la historia del hombre. En un primer momento ser poseedor de alguna información representaba un privilegio que no todos lograban tener dado que se presentaban limitaciones para acceder a ella, no existían los canales de difusión con los que hoy el mundo cuenta.

Acceder a la información ya no representa un problema debido a la existencia de canales o medios de comunicación que, en el siglo XXI, han llevado a un exceso de material informativo. Esta saturación ha ocasionado que la relación poder-información se haya transformado, y ya no sea el acceso a la información la garantía para acceder al poder. En un mundo con sobrecarga de datos adquirir información no le da ventaja alguna al individuo frente a sus iguales.

Si bien es cierto que ha disminuido la relevancia de adquirir conocimientos en un mundo saturado de información, no se puede afirmar que información ha pasado a un segundo plano pues sigue siendo una fuente natural de poder. Así las cosas, es necesario plantear la pregunta ¿cuál es el elemento que permite comprender la relación poder-información en el siglo XXI?

La respuesta que se pretende demostrar puede ser simple si se entiende la red de información como un pajar, si cada dato se compara con una fibra de paja y lo que se quiere encontrar como una aguja en ese pajar de información. Encontrar una fibra no tiene gran valor, pero encontrar la aguja sí lo tiene, pues, para lograrlo siempre será necesario buscar eficiente y eficazmente entre billones de fibras. Al hallar la aguja se gana una ventaja sobre los demás, pues se tiene posesión de algo que está al alcance de todos pero que nadie pudo encontrar. Lo mismo sucede con la relación poder-información en el siglo XXI, la información sólo implica poder cuando se logra acceder a la información útil, a la información que todo el mundo necesita pero que no todos han podido encontrar.

Para sustentar que la información útil es la que está presente en la relación poder-información, en primer lugar se desarrollan evidencias sobre la saturación de datos. En segunda instancia, se analiza el funcionamiento de los procesos de pensamiento y la forma en la que ellos le otorgan utilidad a la información. En un tercer momento se explica cómo los medios de comunicación inciden en el mensaje que transmiten y cómo ello tiene sus implicaciones alterando las estructuras de pensamiento de los receptores. Finalmente, como cuarto punto, se expone el papel de los medios de comunicación como fuentes de información política y como espacios informativos que abren el camino para acceder al poder.

En un primer momento la información resulta útil, luego comienza a resultar menos útil y al final acaba siendo perjudicial. Esto se relaciona con el paradigma de la carga de información, el cual representa un hecho real (Gleick, 2012). La sobrecarga de información trae como consecuencia la necesidad de hallar e implementar estrategias para buscar y filtrar la información que se quiere encontrar. Al igual que en el pajar, en las redes de información, también se corre el riesgo de perder el objetivo principal una vez se accede a ellas.

Respecto a los procesos de pensamiento, no es la cantidad de conocimientos lo que hace que un cerebro funcione, pues lo que permite su funcionamiento es la interconexión entre la información y los conocimientos (Gleick, 2012). Debido a que cada individuo hace sus propias conexiones, es posible afirmar que la utilidad de la información que se adquiere no va a ser igual para todos. Lo que se considera útil siempre va a depender de los contextos, los perfiles y las conexiones de pensamiento que haga cada individuo. La belleza está en el ojo del que mira y la información en la cabeza del que la recibe (Gleick, 2012).

Los avances tecnológicos en materia de comunicaciones no sólo transformaron la relación poder-información sino que también han contribuido a cambiar las formas de pensamiento. El exceso de información ha orientado a la humanidad a pensar tanto en el contenido como en los medios de los mensajes que recibe a diario. Caso contrario a lo tradicional, en el siglo XXI los medios dejan de ser simplemente los canales para proporcionar la materia del pensamiento, para llegar a modelar el proceso de pensamiento. (Carr, 2011).

Los medios comienzan a ser parte del mensaje y todo aquél que tenga acceso a ellos puede obtener el poder de transmitir una información de la forma que considere más pertinente.

La televisión ocupa el primer lugar entre las fuentes de información política. Sus periodistas y conductores de programa encabezan el ranking de las figuras más creíbles y más escuchadas. Sus propietarios poseen verdadero poder de veto frente a la política. (Priess, 2002, pág. 107)

Este nuevo papel de los medios de comunicación se demuestra al evidenciar que sólo bastaron unas décadas para que ellos, los medios, pasaran de ser lo inusual a lo usual.

Por tanto tenemos un punto de partida y tenemos una sociedad que está generando una cantidad de información como nunca había generado. Aquí tenéis una comparación muy simple de los inputs que recibía un ciudadano norteamericano en los años 60 y lo que recibirá en el año 2004 en cuanto a distintas fuentes de información. En los años 60, cuando empezaron a aparecer los mass-media, maduraron los mass-media, una persona normal tenía acceso a unas 18 estaciones de radio, 4 canales de televisión, 4.500 títulos de revistas. En el otro lado tenéis el equivalente, 18.000 títulos de revistas, 20 millones de sitios en Internet, 2.400 millones de estaciones de radio en Internet. (Cornella, 2000)

Como cuarto y último punto a desarrollar, se expone el papel de los medios de comunicación como fuentes de información política y como espacios informativos que abren el camino para acceder al poder. Actualmente la relación poder-información está basada en comunicar información con el medio y mensaje más indicado para cada caso. Lo que conocemos como información en realidad dejó de ser netamente información hace unas décadas; es decir los datos que solamente informan no representan poder ni tienen utilidad, la información por sí sola ya no es la fuente principal de los medios de comunicación.

Los insumos que quieren recibir los medios de comunicación no son las fibras de paja, los datos sueltos que no tienen un objetivo comunicacional han quedado obsoletos. Conocer que la tasa de desempleo está en el 7% no tiene ninguna utilidad y no genera el mismo interés que saber que la tasa de desempleo está en el 7% porque un gobernante logró reducirla en su mandato. De esta forma, así como las interconexiones de conocimientos generan el pensamiento, las interconexiones de datos dan origen a la información contemporánea.

Son los medios de comunicación los protagonistas en esta nueva era de la información, son ellos los actores principales en la nueva relación de poder-información. Son quienes tienen la responsabilidad de comunicar por encima de informar para mantener su poder y su influencia social y política.

"Las elecciones se deciden en los medios". Esta frase, muy familiar a quienes organizan las campañas electorales en Alemania, comienza a difundirse también en América Latina. Disminuye la importancia de los militantes, pasan a segundo plano los actos proselitistas masivos y la campaña en la vía pública. En muchas partes los grandes "gurús", sobre todo de Estados Unidos, se hacen cargo de las campañas. (Priess, 2002, pág. 115)

Finalmente, es preciso afirmar que la saturación de información, las nuevas formas de procesos de pensamiento y la incidencia de los medios de comunicación en el contenido del mensaje y en la política, son todos factores que permiten que la información útil sea el elemento que le otorgue permanencia a la relación poder-información en el siglo XXI. La utilidad de la información es lo que garantiza el poder, la aguja siempre será más importante que el pajar.

Bibliografía

Berrocal, S. (2003). Comunicación política en televisión y nuevos medios.  DOXA Comunicación N. 2. Retrieved Marzo 24, 2015, from http://www.doxacomunicacion.es/pdf/reseaberrocalprez.pdf
Carr, N., & Cifuentes, P. (2011). Superficiales ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes? Madrid (España): Taurus.
Cornella, A. (2000). ¿Cómo sobrevivir a la infoxicación?   Retrieved Marzo 24, 2015, from http://www.infonomia.com/img/pdf/sobrevivir_infoxicacion.pdf
Gleick, J. (2012). La información Historia y realidad. Barcelona: Editorial Crítica.
Priess, F. (2002). Entre la influencia política y los intereses comerciales. Los medios de comunicación en América Latina como actores sociales.  Nueva época, Año 2, No. 6. Retrieved Marzo 24, 2015, from http://www.jstor.org/stable/41672897


Olvidamos olvidar

“Pagamos para recibir los periódicos, no para que se los lleven.” Charles Bennet
En la Grecia antigua los sofistas eran los encargados de transmitir el conocimiento de generación en generación, no se transcribía, la escritura era primitiva y un privilegio de pocos, razón por la cual no se utilizaba para guardar información y dar a conocer los saberes a quienes los ignoraban. Al haber poca información y al disponer de la memoria como el medio más popular para archivarla, se contaba con mayor atención a la hora de aprender. Olvidar lo conocido, en ese mundo antiguo, era un lujo que nadie se podía dar.

Es claro que ese mundo ya quedo atrás, estamos en pleno siglo XXI y los avances en tecnología y comunicación no dejan de asombrar. Ya no hay sofistas, la oralidad ya no es el medio que goza del protagonismo para transmitir el conocimiento. La escritura la desplazó durante siglos, con la creación de la imprenta parecía que le daba la estocada final pero con la aparición de nuevas tecnologías en el siglo XXI, la oralidad recuperó una posición privilegiada en las formas de adquirir conocimiento.

Estos avances se implementaron con una rapidez inesperada que también se manifestó en varios hechos consecuencias de la implementación. Hay quienes hablan de beneficios en la medida en que la información ya no le pertenece a unos pocos, sino que ahora está al alcance de muchos, existe mayor accesibilidad y visibilidad en la información. De acuerdo. Pero también comparto la posición de los que  han advertido riesgos, pero no de aquellos que ven en la tecnología una amenaza a las formas tradicionales de comunicar información, sino la posición de los que saben que los humanos jamás nos preparamos para recibir tanta información de formas tan sencillas.

El problema radica en que la tecnología nos ha llevado a un mundo con exceso de información y nunca nos preparamos para eso. Desde la Grecia antigua nos educamos para conocer y aprender, la información era valiosa porque era escasa y el que la lograra tener llegaba a tener ventaja sobre los que no, en ese mundo antiguo entre más información se tuviera más poder se ganaba. Ahora, empero, la información es valiosa y útil sólo si se logra encontrar lo que se busca, el que encuentra lo que busca en un océano de información es el que adquiere poder.

Lo anterior demuestra que en un mundo con exceso de información es necesaria la implementación de estrategias para que la tecnología no cierre los canales que abrió, puesto que no se logra nada con toda la información disponible sino se puede encontrar lo que se busca. James Gleick en su libro La información, historia y realidad menciona la existencia de estrategias para afrontar esta transición y salir victorioso, Gleick expone dos acciones: buscar y filtrar información para poder enfrentarse al inmenso océano de la información.

Según Gleick buscar y filtrar va a permitir que se adquiera la información que se desea encontrar, pues si se está interesado en conocer sobre poetas latinoamericanos no se irá a buscar sobre ellos en la sección de economistas clásicos. Filtrar búsquedas no es algo innovador, pues es una herramienta que se usa desde que se crearon las bibliotecas. No obstante el autor sí logra poner en evidencia que la información por sí sola puede ser inútil, en realidad ella logra su importancia cuando es encontrada por alguien. Un libro no puede ser un buen libro si nadie lo ha encontrado y lo ha leído.

El mismo Gleick hace referencia a la dicotomía entre las acciones de aprender y olvidar como elementos fundamentales en la teoría de la información. ¿De qué sirve buscar y filtrar información si no se tiene la capacidad de saber qué se tiene que volver conocimiento y qué se debe olvidar? Buscar y filtrar son acciones necesarias, pero para lograr que sean efectivas deben ir complementadas con aprender y olvidar. Es posible que en la Grecia antigua olvidar haya sido considerado como una debilidad o incapacidad, pero el siglo XXI y la teoría de la información han demostrado que olvidar, al igual que aprender, es una capacidad.

En un mundo con exceso de información puede ser más útil -y hasta más inteligente- tener la capacidad de olvidar más desarrollada que la de aprender o recordar. Con tanta en información no tiene utilidad conocerla toda, también es necesario comenzar a olvidar aquello que no tiene valor para concentrarse en lo que realmente se necesita aprender. Así pues, considero que buscar y filtrar información no tiene sentido sino se posee la capacidad de olvidar aquello que no representa utilidad o beneficio.

Para la clase de Taller de Lectura desarrollamos mapas conceptuales sobre lecturas referentes al tema de esta entrada. En la realización de los mapas pude notar la importancia de buscar, filtrar, aprender y olvidar información, pues está en la naturaleza de estos mapas conceptuales relacionar la información más relevante sobre los textos estudiados; de no ser así, estaríamos hablando de otras herramientas como una reseña o un resumen. Al leer cada texto nos enfrentamos a una información desconocida, razón por la cual una vez identificamos el hilo conductor, comenzamos a buscar y a filtrar la información que se relaciona con él, una vez la encontramos, la plasmamos en el mapa conceptual y toda la demás información que leímos pero que consideramos secundaria simplemente la olvidamos.

Quizá clases como esta estén diseñadas para ayudarnos a recordar que olvidamos olvidar algunas cosas que no permiten que aprendamos lo verdaderamente importante.

Bogotá entre el subdesarrollo y el maldesarrollo

Nota aclaratoria a la entrada: Texto desarrollado para la asignatura Taller de pensamiento formal del profesor Andrés Buriticá.

Al ser Bogotá la capital y el centro administrativo nacional, ha sido ella el escenario en donde se han gestado y evidenciado, casi en su totalidad, los intentos de las administraciones para avanzar en el camino trazado por la economía de desarrollo [1] que involucra las nociones de desarrollo y subdesarrollo. A lo largo de los últimos años los gobiernos que han administrado a Colombia han manifestado un gran esfuerzo por generar desarrollo para la mayoría de la población y así, dejar atrás la noción de subdesarrollo bajo la cual se ha identificado al país desde la creación de dicho concepto.

Después de la Primera Guerra Mundial la economía del desarrollo se consolidó bajo el propósito de analizar el incremento en la capacidad productiva de los países, medido, éste, por la relación entre el Producto Interno Bruto (PIB) y el número de habitantes de cada país. El análisis cuantitativo dio origen a las nociones de desarrollo y subdesarrollo que se popularizaron por varias décadas y que generaron, en forma similar a un manual, una ruta que les indicaba a los países subdesarrollados cómo superar esa condición (Unceta, 2014).

Bien pareciera por todo lo anterior que superar el subdesarrollo y tener la capacidad de generar desarrollo era el camino que debían seguir todos los países y las ciudades para generar el bienestar de su población. Sin embargo, como la ruta trazada por los desarrollados tenía como base el crecimiento económico, llegó un punto en el cual aumentar el crecimiento económico de una nación no aumentaba el bienestar de la población y por tanto, tampoco el desarrollo de la misma. En ese punto de la historia es que los análisis cuantitativos generan dudas sobre los niveles de bienestar de un país, y la dicotomía entre desarrollo y subdesarrollo se rompe y da origen a nuevos conceptos como maldesarrollo y postdesarrollo (Unceta, 2014).

El maldesarrollo es entendido, principalmente, como la incapacidad del crecimiento económico para superar el subdesarrollo y abrir paso al desarrollo; es una noción que no sólo afecta a los países desarrollados puesto que afectó la relación existente entre los países desarrollados y subdesarrollados. Por otro lado, el postdesarrollo nace como concepto al cuestionar la relación de causa y consecuencia entre crecimiento económico y bienestar, pues plantea que las capacidades productivas son la verdadera causa del bienestar de un país. En ese orden de ideas la noción de postdesarrollo cuestiona la idea en la que el desarrollo debe ser el punto último en la ruta que debe recorrer un país (Unceta, 2014).

  Bogotá ha sido considerada internacionalmente como una ciudad subdesarrollada que debe superar principalmente problemas como el desempleo, la inseguridad, la baja calidad y cobertura en educación y la segregación social para salir de la categoría del subdesarrollo y estar inscrita en la lista de ciudades desarrolladas. No obstante, lenta pero progresivamente la capital del país ha avanzado en la creación de soluciones para esas problemáticas; se ha podido evidenciar una disminución en las tasas de desempleo y homicidios, se pueden destacar proyectos educativos y proyectos de infraestructura para vivienda y también para educación.

Lo anterior puede ser contradictorio si se tiene en cuenta que Bogotá lleva seis (6) administraciones intentando superar el subdesarrollo y sólo ha logrado avances en cada tema, sin poder alcanzar lo que describe la noción de desarrollo. Dentro de esta contradicción se puede evidenciar que la lentitud del progresivo proceso no obedece a la falta de voluntad de las administraciones por superar el subdesarrollo de la ciudad, sino que responde a una incapacidad de la misma administración a la hora de trazar la ruta para generar desarrollo real en sus ciudadanos.

Esta afirmación se puede examinar desde los escenarios en donde es clara la incapacidad de la administración distrital para generar desarrollo sin caer en el maldesarrollo. Las políticas de empleo, seguridad, ecuación y vivienda de la administración actual permiten evidenciar la falta de capacidad para generar un desarrollo real para la ciudadanía.

Es cierto que la tasa de desempleo de la alcaldía de Gustavo Petro es la más baja al compararla con la de las demás capitales y áreas metropolitanas del país, pues Bogotá posee una tasa de desempleo de 7,8% frente a un 9,3% promedio de las demás ciudades (González, 2014). Sin embargo, a pesar de tener una de las tasas de desempleo más bajas del país, no se garantiza el desarrollo de la ciudadanía si se compara con los países o ciudades que se consideran desarrolladas. Además para hablar de desarrollo real y no de maldesarrollo es necesario conocer que entienden las administraciones distrital y nacional por empleo, es esencial conocer cuáles son los mecanismos para medir el desempleo y que labores son consideradas como empleo.

En cuanto a la seguridad el alcalde actual argumenta que la tasa de homicidios se redujo de treinta y uno (31) a nueve (9) por cada cien mil 100.000 habitantes, lo cual ubica a Bogotá debajo del promedio latinoamericano en este indicador (Semana, 2014). No obstante, reducir la tasa de muertes violentas y ubicarse debajo de un promedio casi continental no hace de Bogotá una ciudad desarrollada. ¿Acaso no se busca que la noción de desarrollo vaya más allá de lo cuantitativo? No se sabe con exactitud cuáles fueron las decisiones administrativas que llevaron a la reducción de la tasa de homicidios, no se conoce si fue el resultado de la ejecución de políticas públicas que busquen combatir la inequidad respetando los derechos humanos o simplemente decisiones de la alcaldía basadas en aumentar las medidas correctivas realizadas por las autoridades policiales.

En materia de educación la administración actual, antes de su posesión, prometió la construcción de 335 jardines y 30 colegios nuevos, además de la implementación de la jornada única en los colegios ya construidos. En este eje de política, la meta y los indicadores no reflejan una administración efectiva respecto a cumplimiento, pues de los trescientos treinta y cinco (335) jardines sólo se ha construido uno (1), caso que se repite al revisar las construcciones de colegios; respecto a la jornada única, después de cuatro (4) años no se podido implementar (Ardila, 2014). De todos modos, el problema no está en el incumplimiento de las metas propuestas, el verdadero problema radica en saber si la construcción de colegios, jardines o la implantación de la jornada única escolar son medidas que le permitan a Bogotá salir del subdesarrollo y generar desarrollo sin estancarse y caer en la trampa del maldesarrollo.

En materia de proyectos de vivienda el panorama no es muy diferente al que se evidenció en educación, pues la meta de la administración tampoco se ha cumplido. De las setenta mil (70.000) viviendas prometidas solamente se han entregado 393 y hasta el momento sólo se registran siete mil (7.000) en construcción (Ardila, 2014). Cabe señalar nuevamente que la problemática real no está en el evidente incumplimiento de las metas, sino que se sustenta en identificar si las decisiones en materia de vivienda van enfocadas en generar un desarrollo real o caen en la trampa del maldesarrollo como en el caso de la educación. ¿Las viviendas que se piensan construir tienen como objetivo disminuir la segregación social o más bien aumentarla?

Analizar las decisiones de la administración actual en materia de empleo, seguridad, educación e infraestructura demuestra la incapacidad de la misma para superar el subdesarrollo generando desarrollo sin caer en la trampa del maldesarrollo. Se ha sustentado que la incapacidad no responde a la falta de voluntad del gobierno distrital sino que es la consecuencia de una serie de decisiones que se han tomado con el objetivo de avanzar en una ruta inadecuada para la ciudad. Disminuir las tasas de homicidios y desempleo, y aumentar los proyectos de vivienda y educación, no significan avanzar hacia un desarrollo real sino se intenta disminuir la inequidad y la segregación social. El desarrollo que necesita la ciudad no radica en el cumplimiento de metas o en el aumento o la reducción de tasas que miden cuantitativamente el desarrollo.


Bibliografía

Ardila Arrieta, L. (2014). Así es el balance de la Bogotá Humana que deja Petro. Retrieved from La silla vacía website: http://lasillavacia.com/historia/asi-es-el-balance-de-la-bogota-humana-que-deja-petro-46925
González, J. I. (2014). La Bogotá que deja Petro en cifras. Retrieved from Razón Pública website: http://www.razonpublica.com/index.php/regiones-temas-31/7518-la-bogot%C3%A1-que-deja-petro-en-cifras.html
Semana, R. (2014). ¿Por qué las cifras de Bogotá son buenas para Gustavo Petro? Revista Semana. Retrieved from Revista Semana website: http://www.semana.com/nacion/articulo/por-que-las-cifras-de-bogota-son-buenas-para-gustavo-petro/396667-3
Unceta, K. (2014). Desarrollo, postcrecimiento y Buen Vivir: Debates e interrogantes (A. Acosta & E. Martínez Eds.). Quito: Ediciones Abya-Yala.




[1] Para desarrollar este ensayo la definición de los conceptos de desarrollo y subdesarrollo es la esbozada en el libro Desarrollo, Postcrecimiento y Buen vivir, Debates e interrogantes escrito por Koldo Unceta y compilado por Alberto Acosta y Esperanza Martínez.

Ficha de lectura 2: La información, historia y realidad de James Gleick

AUTOR DE LA GUÍA
Juan Sebastián Bello González
FECHA DE ELABORACIÓN Y NÚMERO DE GUÍA
02/03/2015 Guía 2
AUTOR O AUTORES DEL TEXTO
“James Gleick es uno de los principales cronistas de la ciencia y la tecnología moderna. Su primer libro, Chaos, finalista del US National Book Award, ha sido traducido a veinticinco idiomas. Su biografías Genius: The Life and Science of Richard Feynman e Isaac Newton fueron seleccionadas para el premio Pulitzer.” (Libros, 2015)

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA DEL TEXTO
Gleick, J. (2012). La información, historia y realidad. (J. Rabasseda, & T. d. Lozoya, Trads.) Barcelona: Editorial Crítica.

CONTEXTO EN EL QUE SE ESCRIBIÓ EL TEXTO
El texto se escribe en el año 2012, año en el cual se pueden evidenciar varios hechos que demuestran la incidencia que se puede lograr mediante las nuevas tecnologías. Por mencionar algunos sucesos, en el 2009 Barack Obama ganó la presidencia de Estados Unidos y gran parte de su campaña se basó en las herramientas tecnológicas de la comunicación, en el mismo año se pudo evidenciar la influencia de Internet para que el mundo conociera la revolución verde de Irán.

TEMA CENTRAL DEL TEXTO
Acceso y disponibilidad de información y estrategias para acceder a ella.
ORGANIZACIÓN DEL TEXTO
·         Capítulo 15: Noticias nuevas todos los días –y cosas del mismo tenor- (páginas 405 - 419).
·         Epílogo –El regreso del significado- (páginas 421 – 434).
TESIS CENTRAL DEL TEXTO
El problema de la información radica en la sobrecarga de circuitos, la cual se refiere a la existencia de demasiada información. Es necesario hallar e implementar estrategias para buscar y filtrar la información que se desea.
IDEAS FUERZA DEL TEXTO
1.   La letra impresa superó a la letra escrita, los códices suplantaron a los rollos manuscritos y las lenguas vernáculas sustituyeron a las lenguas antiguas. Con la letra impresa el pasado no desaparece de nuestras vidas sino que se vuelve más accesible y más visible. La letra impresa da paso a la existencia y abundancia de información.
2.   Cuando apareció la teoría de la información, también lo hizo la sobrecarga de información. David Foster Wallace menciona el concepto Ruido Total, el cual definía como el tsunami de hechos, contextos y perspectivas a nuestro alcance.
3.   El conocimiento de algo no garantiza nuestra iluminación ni nuestra sabiduría. La información no se traduce en conocimiento, y el conocimiento no garantiza la sabiduría.
4.   Las tecnologías de la comunicación electrónica llegaron con extrema rapidez, casi sin avisar. Apenas en 1982 se hacía por primera vez referencia al concepto email.
5.   En un primer momento la información resulta útil, luego comienza a resultar menos útil y al final acaba siendo perjudicial. Esto se relaciona con el paradigma de la carga de información, el cual representa un hecho real.
6.   Olvidar solía verse como una incapacidad, una merma, una señal de senilidad. Ahora presupone un esfuerzo. Puede llegar a ser tan importante como recordar.
7.   Había una línea divisoria entre lo que tenían en posesión y lo que no. Para algunos, la música o los libros que poseían se convertía en parte de lo que ellos mismos eran. Esa línea divisoria se va difuminando en la actualidad.
8.   Cuando la información es poca, la atención debe ser mucha. Eso debe ser el resultado de la implementación de estrategias para enfrentarse al exceso de información como buscar y filtrar la misma. La información puede parecer muy insignificante y valiosa a la vez, los viejos sistemas de organización del conocimiento dejan de funcionar.
9.   No es la cantidad de conocimientos lo que hace que un cerebro sea un cerebro; tampoco la distribución de conocimientos. Lo que hace que un cerebro sea un cerebro es la interconexión. La forma de la interconexión debe ser una red. La belleza está en el ojo del que mira y la información en la cabeza del que la recibe. Damos significado a los estímulos, los cuales, si no fuera por eso, serían totalmente estériles desde el punto de vista informacional.
10.               Las posibilidades infinitas no son mala cosa, todo lo contrario. El desorden sin sentido hay que desafiarlo, no temerlo. El lenguaje establece un mundo ilimitado de objetos y de sensaciones, y de combinaciones de ambas cosas, en un espacio finito.
11.               Google se basó en el control de los conocimientos colectivos.

CONCLUSION DEL TEXTO
En este caso considero que la conclusión es la demostración de la tesis: “El problema de la información radica en la sobrecarga de circuitos, la cual se refiere a la existencia de demasiada información. Es necesario hallar e implementar estrategias para buscar y filtrar la información que se desea.”
REFERENCIA A OTROS AUTORES DENTRO DEL TEXTO
El autor se apoya bastante en otros autores, razón por la cual se encuentran varias referencias. Entre los autores están Andrew Tobias, Carl Brinddenbaugh, Elizabeth Eisenstein (The Printing Press as an Agent of Change), Marshall McLuhan (La galaxia Gutenberg), Robert Burton, Liebniz, Alexander Pope, T.S. Eliot, David Foster Wallace, Lewis Mumford, las revistas Computerworld e Infosystems, Siegfried Streufert, Charles Bennett, Augustos de Morgan, Robert Burton, Ann Blair, Édouard Le Roy, Pierre Teilhard de Chardin, H.G. Wells, Fred Dretske, Jean-Pierre Dupuy y Jorge Luis Borges.
REFERENCIA ADICIONAL AL TEXTO
Carr, N. (2011). Superficiales ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes? (P. Cifuentes, Ed.) Madrid: Santillana Ediciones Generales.

POSTURA ANALITICA DEL LECTOR
Comparto la hipótesis y las ideas centrales del texto. En la actualidad el exceso de información es evidente y es necesario tener estrategias o procesos para poder encontrar la información que se desea. Podría complementar la idea centrar de los motores de búsqueda como google, al concebirlos como la materialización de las acciones de filtrar y buscar. Me parece importante la noción propuesta del olvido, vale la pena resaltar la importancia que se le da al concepto en una teoría de la información.

EL TEXTO Y EL CONTEXTO DEL ANALISTA
Al ser estudiante de Ciencia Política y Gobierno he aprendido que la información significa mucho más que el punto inicial para lograr conocimiento o sabiduría en algún tema. Acceder a la información desde mi contexto significa acceder al poder, por eso es importante establecer un camino en el cual la información que se reciba sea la que se necesita. Filtrar y buscar son acciones vitales a la hora de buscar información. Comparto con el autor que la información no es sólo importante por su existencia sino que su importancia se halla cuando se llega a la información adecuada para cada momento y se usa como cada momento lo demanda.

Bibliografía

Gleick, J. (2012). La información, historia y realidad. (J. Rabasseda, & T. d. Lozoya, Trads.) Barcelona: Editorial Crítica.
Libros, P. d. (2 de Marzo de 2015). Planeta de Libros. Recuperado el 2 de Marzo de 2015, de Planeta de Libros: http://www.planetadelibros.com/james-gleick-autor-000012525.html

Ficha de lectura 1: Superficiales ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes? de Nicholas Carr

AUTOR DE LA GUÍA
Juan Sebastián Bello González
FECHA DE ELABORACIÓN Y NÚMERO DE GUÍA
02/03/2015 Guía 1
AUTOR O AUTORES DEL TEXTO
“Nicholas Carr escribe acerca de la tecnología y la cultura. Ha escrito para The Atlantic, el Wall Street Journal, el New York Times, Wired, la naturaleza, el MIT Technology Review, y muchas otras publicaciones periódicas. Es un ex miembro del consejo editorial de la Enciclopedia Británica de asesores, estaba en el consejo de dirección de proyecto de computación en nube del Foro Económico Mundial, y fue un escritor en residencia en la Universidad de California, en la escuela de periodismo de Berkeley. Él escribe el popular blog de ​​Rough Type. Al principio de su carrera, fue editor ejecutivo de la revista Harvard Business Review. Tiene una licenciatura de Dartmouth College y una maestría en Inglés y Literatura Americana y Lenguaje, de la Universidad de Harvard.” (Carr, Nicholas Carr, 2015)

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA DEL TEXTO
Carr, N. (2011). Superficiales ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes? (P. Cifuentes, Ed.) Madrid: Santillana Ediciones Generales.


CONTEXTO EN EL QUE SE ESCRIBIÓ EL TEXTO
Thomas Carr escribió el texto en el año 2010, año en el cual se pueden evidenciar varios hechos que demuestran la incidencia que se puede lograr mediante las nuevas tecnologías. En el 2009 Barack Obama ganó la presidencia de Estados Unidos y gran parte de su campaña se basó en las herramientas tecnológicas de la comunicación.

TEMA CENTRAL DEL TEXTO
Influencia de la tecnología y los medios de comunicación.
ORGANIZACIÓN DEL TEXTO
·         Prólogo: El perro guardián y el ladrón (páginas 8 – 10).
·         Capítulo 1: Hal y yo (páginas 9 – 20).
TESIS CENTRAL DEL TEXTO
Los avances tecnológicos que brinda el internet están alterando las estructuras del pensamiento. (Los medios no son sólo canales de información. Proporcionan la materia del pensamiento, pero también modelan el proceso de pensamiento.)
IDEAS FUERZA DEL TEXTO
1.   El contenido de un medio de comunicación importa menos que el medio en sí mismo a la hora de influir en nuestros actos y pensamientos. El autor explicaba mediante McLuhan que el medio también puede ser el mensaje, desde ese punto de vista afirma que el contenido de un medio es sólo el trozo jugoso de carne que lleva el ladrón para distraer al perro guardián de la mente.
2.   Cuando se aprende a ser un cazador experimentado en Internet los libros son superfluos. Internet ha influido en la falta de interés para leer libros completos pues la red permite llegar a la información que se pretende sin necesidad de realizar una búsqueda extensa como se hacía antes con los libros y las bibliotecas. La inmersión digital ha influido en la forma en que se absorbe información.
3.   El proceso lineal de pensamiento (calmado, concentrado, sin distracciones) está siendo desplazado por una nueva clase de mente que quiere y necesita recibir y diseminar información e estallidos cortos, descoordinados, frecuentemente solapados (cuanto más rápido mejor).
4.   La lectura online también era nueva y liberadora. El autor menciona que evidencia que la red está ejerciendo una influencia mucho mayor que la ejercida por tecnología previas. Indica que la red parece estar cambiando el funcionamiento del cerebro y la capacidad de atención. Se resalta que el humano está hambriento respecto a la información, y que esa característica se está volviendo insaciable.

CONCLUSION DEL TEXTO
No se puede concluir que la influencia de Internet ha sido positiva o negativa. Sin embargo, se puede afirmar que la influencia de Internet, al facilitar tanta información, ha contribuido a moldear las estructuras de pensamiento de los usuarios de la red.
REFERENCIA A OTROS AUTORES DENTRO DEL TEXTO
Comprender los medios de comunicación: las extensiones del ser humano de Marshall McLuhan, artículos o entrevistas de Heather Pringle y Clive Thompson. Blogueros como Bruce Friedman y Philip Davis.
REFERENCIA ADICIONAL AL TEXTO
Gleick, J. (2012). La información, historia y realidad. (J. Rabasseda, & T. d. Lozoya, Trads.) Barcelona: Editorial Crítica.


POSTURA ANALÍTICA DEL LECTOR
Comparto la hipótesis y las ideas centrales del texto. Al igual que Carr estoy de acuerdo con lo esbozado por McLuhan en cuanto a que el medio puede ser el mensaje. Es una reflexión académica que no había desarrollado como estudiante y que el texto leído de Carr permite analizar. No tengo desacuerdos en cuanto al autor, pues él no hace explícita su postura sino que se limita a describir y analizar los hechos sin emitir un juicio de valor sobre ellos.

EL TEXTO Y EL CONTEXTO DEL ANALISTA
Soy estudiante de Ciencia Política y Gobierno y mis intereses profesionales giran en torno a la opinión pública y la comunicación política. No había leído a Carr ni había conocido académicamente a McLuhan, pero parte de sus ideas ya las conocía por medio de otros autores. La premisa principal de la comunicación política se sustenta en que el contenido no es lo único importante cuando se quiere transmitir un mensaje, sino que la forma y el medio en el cual se hace son iguales de importantes. Para mis intereses académicos, profesionales y laborales el texto leído brinda herramientas productivas.

Bibliografía

Carr, N. (2011). Superficiales ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes? (P. Cifuentes, Ed.) Madrid: Santillana Ediciones Generales.
Carr, N. (2 de Marzo de 2015). Nicholas Carr. Recuperado el 2 de Marzo de 2015, de Nicholas Carr: http://www.nicholascarr.com/