domingo, 22 de mayo de 2016

Leo, escribo y luego existo

“La lectura hace al hombre completo; la conversación, ágil, y el escribir, preciso.” Sir Francis Bacon
A medida que pasa el tiempo y los avances tecnológicos no dan espera, las palabras de Sir. Francis Bacon van tomando mayor validez. Al observar el contexto colombiano y a la luz  de los resultados analizados en  el libro ¿Para qué se lee y se escribe en la universidad colombiana? Un aporte a la consolidación académica del país de los autores Pérez-Abril y Mauricio Coor se puede evidenciar la vaguedad de pensamiento, la poca investigación y generación de conocimientos, consecuencias ellas, del poco interés y la falta de hábitos en lectura y escritura.

Estos problemas generan mayor asombro si se presentan en escenarios académicos de educación superior, pues es casi inconcebible para algunos que estudiantes de programas universitarios, técnicos y tecnológicos no tengan bases sólidas ni hábitos de lectura y escritura. Sin embargo, el origen de estas problemáticas hay que buscarlo en el momento en que el estudiante de educación superior apenas es un niño –o una niña- y está aprendiendo a leer y a escribir, esta idea le otorga a la educación preescolar y la educación básica la responsabilidad de crear los hábitos mencionados, y a la educación secundaria el gran reto de afianzar esos hábitos y fortalecerlos con estrategias de lectura y escritura para preparar a los estudiantes –no estudiantas- para su educación superior. Así pues lo que se busca demostrar en cinco pasos es que la educación básica y la secundaria deben promover la lectura y la escritura, entendiendo a ellas como procesos esenciales en la producción de pensamiento y conocimientos.

1. La lectura es un componente esencial en el aprendizaje

La lectura, al ser un componente esencial en el aprendizaje, dota al estudiante de herramientas que le van facilitar su vida académica, laboral y social. Es la lectura uno de los medios primarios para aprender contenidos y adquirir conocimientos; es mediante la lectura de un informe, un libro, un documento que nos llega el conocimiento generado y materializado por otros mediante la escritura.

Leer es el medio más efectivo para desarrollar habilidades de comprensión que causan beneficios más allá del entendimiento de un texto. La habilidad de comprensión es útil para casi todos los escenarios de la vida cotidiana de los estudiantes, desarrollar comprensión lectora facilita la identificación de conceptos claves, estructura e hilo conductor de una conversación, un discurso, una acción, entre otros. Para lograr habilidades de comprensión es imprescindible implementar estrategias de lectura, pues éstas tienen la característica de incentivar la producción mental; extraer conceptos claves, subrayar ideas principales y realizar esquemas son actividades que ayudan a relacionar los contenidos leídos y a generar nuevas ideas o relaciones que son una lectura sin estrategia pueden pasar desapercibidas.

Con los avances tecnológicos se ha presentado el fenómeno de la lectura por medios digitales, hecho que ha generado división de opiniones frente a los beneficios y las desventajas que los medios digitales ofrecen a la lectura. Unos afirman que la lectura digital no permite la implementación de estrategias de lectura, también argumentan en contra al decir que la lectura en medios digitales con el tiempo acabará con el hábito de investigar en medios impresos y poco a  poco irá suprimiendo la curiosidad madre de toda investigación. Por otro lado, los promotores de la lectura en medios digitales sustentan su defensa en primer lugar en la existencia de herramientas digitales que ayudan a implementar estrategias de lectura, tales como insertar comentarios, subrayar e incluso la creación de esquemas mentales o conceptuales; y en segundo lugar, arguyendo que la aparición de lecturas digitales acerca el conocimiento a quienes no tienen la facilidad de adquirirlo en presentaciones impresas. Es un debate que aún no se cierra y que seguramente, por lo pronto, no lo hará. Lo único que es posible afirmar es que la lectura, más allá de los medios en los que se realice, no se puede sustituir.   

Es importante resaltar dos consideraciones más: la necesidad de volver a leer lo que se escribe y las habilidades que genera el aprendizaje de una segunda lengua. En la primera se profundizará en los siguientes dos pasos; y en cuanto a la segunda, teniendo en cuenta que no es el objeto del texto, no está de más decir que el aprendizaje de una lengua distinta a la lengua materna potencializa todas las habilidades ya mencionadas que produce el ejercicio de leer.

2. La escritura es un proceso generador de pensamiento que facilita la estructuración de las ideas

La importancia de tomar notas en clase se puede explicar desde la importancia de la escritura en un escenario académico. La “simple” acción de escribir contiene unos procesos de pensamiento que jamás serán desarrollados por la sustitución de los apuntes o las notas por imágenes o fotografías. Si bien es cierto que una imagen o una fotografía sobre lo visto en una clase generan procesos mentales, esos procesos mentales jamás serán los mismos que se originan por la acción de escribir.

Es pertinente resaltar que, además de las notas de clase, lo que más escriben los estudiantes son resúmenes, ensayos, reseñas, informes y análisis pero solamente por petición del profesor. La carencia de hábitos de lectura y escritura se ve reflejada en que generalmente los textos producidos por los estudiantes no son resultado de la intención o motivación propia de escribirlos.

A pesar que comúnmente se cree que esta generación de jóvenes es la que menos lee y escribe, es necesario decir que son los jóvenes de ahora los que más leen y escriben en comparación con los jóvenes de otras épocas. La diferencia y el problema están en el tipo de textos que leen y escriben como se especificará en el siguiente paso.

3. La lectura y la escritura son procesos paralelos

La lectura y la escritura son dos procesos que se relacionan complementariamente. Con los avances tecnológicos esta relación ha descubierto más elementos que los acercan cada vez más. Esto es claro si se toma como ejemplo lo que leen y escriben usualmente los estudiantes. Como se mencionó anteriormente, la generación actual de jóvenes es la que más lee y escribe, pero los contenidos que leen y escriben son muy distintos a los que adquirían y producían los jóvenes de otra época.

Efectivamente se lee y se escribe bastante, mas la lectura y la escritura no están cumpliendo con sus objetivos naturales pues no están siendo generadores de pensamiento y conocimientos. La carencia de hábitos de lectura y escritura ha dejado un vacío que está siendo ocupado por modelos híbridos de lectura y escritura que sin ser literatura, se especializan en contar la cotidianidad de las personas y originan la vaguedad de la producción de conocimiento. 

4. La educación básica en Colombia no es homogénea en términos de calidad

La educación básica en Colombia es altamente desigual y tiene consecuencias negativas en la transición con la educación superior. El hecho de que los estudiantes no lleguen en el mismo nivel de estrategias de lectura y escritura a la educación superior, causa que el proceso de aprendizaje inicie en distintos puntos de origen para los nuevos estudiantes universitarios.

Iniciar una clase con estudiantes que no cuenten con las mismas habilidades para leer y escribir, de entrada establece restricciones para algunos proyectos académicos que tienen como objetivo promover trabajo de investigación, que posteriormente pueda derivar en una publicación académica.

En Colombia se presentó el caso de un profesor de la Universidad Javeriana que renunció a su cátedra argumentando que sus estudiantes no saben leer ni escribir. Este lamentable hecho demuestra las consecuencias de que los estudiantes no lleguen con hábitos sólidos de lectura y escritura, y que esa carencia de hábitos sea sustituida por modelos híbridos de escritura y lectura que no incentivan procesos de pensamiento.

5. La falta de homogeneidad de la educación básica genera consecuencias en la producción de investigación: caso Universidad del Rosario

En el caso particular de la Universidad del Rosario es posible hacer una comparación entre los aciertos y los desaciertos que ha tenido la universidad referente a la creación y fortalecimiento de hábitos de lectura y escritura. Dentro de los aciertos es importante destacar que la universidad se ha esforzado por promover el estudio de una segunda y una tercera lengua, adicional a ello este semestre la universidad está implementando un programa piloto que involucra un centro es español y que tiene como objetivo hacer un acompañamiento académico a los estudiantes para incentivar hábitos de escritura y lectura, mediante estrategias de lectura y escritura.

Si bien es cierto que la Universidad del Rosario está ejecutando estrategias para fomentar la investigación e incrementar el número de publicaciones académicas, es necesario reconocer que esas estrategias fueron consecuencia de los resultados negativos en temas de investigación. Hasta la fecha el Rosario tiene solamente 1200 publicaciones en contraste con más de 2000 de la Universidad Javeriana y más de 5000 de la Universidad de los Andes.

A modo de reflexión:

Es fundamental que las instituciones de educación básica, secundaria y de nivel superior se planteen como un objetivo crear, fortalecer y hacer seguimiento a los hábitos de lectura y escritura. Con esto no se quiere afirmar que las instituciones educativas no realicen actualmente ejercicios de lectura y escritura, sino que las herramientas y los medios que usan no son suficientes; sería interesante ver formas creativas e innovadoras que muestren la lectura y la escritura como procesos necesarios pero divertidos y no como prácticas o tareas impuestas.

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